El reloj que no le gustó a nadie
No sé si alguien se acuerda todavía de la cascada de advertencias catastrofistas sobre tropiezos, caídas y criaturas heridas que iba a provocar el nuevo pavimento de Rafa Ruiz en Vara de Rey. Han resultado más falsas que un Nobel (o Junta) de la Paz. O de las alertas sobre el parque de la sargantana, que se convertiría en refugio y excusado para borrachos y demás «gente de mal vivir». Es un éxito total. Siempre hay niños pequeños jugando ahí y les encanta.
Nos horrorizamos también con el «espantapájaros» solar, pero con el tiempo........
