La importancia del código postal
El dolor en España no se mide en desgarro, se mide en rédito político. No importa la vulnerabilidad, importa el código postal y las siglas de quien gobierne el territorio donde te destruyen la vida. Solo así se explica la obscena asimetría mediática que estamos viviendo estos días: mientras el desahucio de Maricarmen Abascal en Madrid abre telediarios y enciende las redes en una comprensible oleada de indignación, el suicidio de Olga Matute en L’Hospitalet tras ser desahuciada se ha topado con un muro de silencio sepulcral.
¿Es que acaso hay desahucios de primera y desahucios de segunda? ¿Es que la desesperación en Barcelona cotiza a la baja en el mercado de la moralidad televisiva? La respuesta es........
