Una campaña prenupcial y romántica
Más que unas elecciones, lo que está en marcha para el 29 de noviembre es una campaña prenupcial que, gane quien gane, acabará en boda. Ahora que ya casi nadie se casa, la política está usurpando el lugar que ocupaba el matrimonio.
Incluso un decidido partidario de la soltería como Alberto Núñez Feijoo tendrá que rendirse a las tendencias maritales ahora en boga. De hecho, ya se ha resignado a casarse -políticamente- con Vox, una novia fea a la que los sondeos prometen adornar con una muy estimable dote de votos.
Feijoo, principal favorito en las apuestas, afirmó en cierta ocasión que el matrimonio le parecía una institución poco democrática; y hasta hace poco reclamaba una mayoría suficiente........
