Mi calle
Un tipo, junto al cajero de la Caixa, le está vendiendo a otro algo, prefiero no saber qué. A grito pelado. Un borrachuzo habitual los increpa a gritos, preguntando si no hay nada para él. Junto a ellos, una señora de buen ver saca dinero del cajero de al lado, confiada, se ve que es de aquí. Mi calle, de madrugada, es una caja de resonancia y las noches pueden ir desde lo más plácido a lo más vociferante. Antes, con las........
