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Defender lo indefendible

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19.07.2026

No hay mayor evidencia de decadencia, de derrota, que defender lo indefendible. Y esto ocurre con imperios, con gobiernos y hasta en un debate cualquiera con familiares o colegas. Trump y todo lo que supone su figura y sus políticas son un vivo ejemplo de ello. Un imperio en su momento más boyante no necesitaría, ni permitiría, un liderazgo así, pero están en sus horas más bajas en un mundo cada vez más multipolar, perdiendo su hegemonía planetaria a marchas forzadas y claro, eso les lleva a defender lo indefendible. Donde antes había disimulo, ocultación y negación de la realidad imperial, ahora hay descaro, chulería y ausencia total de reglas o límites frente a sociedades y civilizaciones enteras.

Pues lo mismo pasa con los gobiernos, los partidos y los ciclos políticos y electorales. Hagamos un fisquito de memoria que siempre es un ejercicio sano, fácil y extremadamente útil.

Año 2008, crisis económica vinculada directamente con la burbuja en el sector inmobiliario —¿Les recuerda algo a lo que pasa hoy en día?—, gobierno del PSOE a nivel estatal, liderado por Zapatero. Recortes, despidos, modificación del artículo 135 para priorizar a los bancos frente a los servicios públicos, paro y movilizaciones, huelgas, represión, etc.

La traición se paga en las urnas y gana el PP de Rajoy. Más recortes, más despidos, más movilizaciones y más represión. El ya histórico “que se jodan” que le gritó una diputada en el Congreso a los parados, convertido en políticas públicas. Austeridad lo llamaron, para el pueblo solo sufrimiento y angustia. PSOE y PP de la manita poniendo el salvavidas al poder económico mientras el pueblo se ahogaba en deudas, paro y suicidios.

Pasan los años, cambia la aritmética electoral, pero continúa gobernando el PP. Y empiezan a saltar casos de corrupción, uno detrás de otro. Negación vehemente por parte de los responsables, ataques a jueces y fiscales y golpes en el pecho jurando y perjurando la inocencia absoluta ante todas las acusaciones.

Daban igual las bolsas de basura llenas de billetes de 500, daban igual los Jaguar que “aparecían repentinamente” en casa de ministras, daban igual los documentos, las abreviaturas indescifrables, como M. Rajoy, o las cloacas contra amigos y enemigos. Defender lo indefendible. Nadie es culpable. Hasta que todo el mundo lo es. Condenan al partido por financiar ilegalmente sus campañas electorales y la mayoría política que los sostiene en la Moncloa se diluye. No pueden seguir defendiendo lo indefendible.

Entra al poder de nuevo el PSOE,........

© Diario de Avisos