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Nutella y lunáticos

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10.04.2026

10 de abril 2026 - 03:07

La repentina aparición de un tarro de la crema endulzada de cacao y avellanas Nutella, ingrávida en el interior de la cápsula Orion, que ya vuelve a la Tierra tras su misión lunar, ha dado para la circulación en las redes sociales, ese otro espacio, menos sideral pero universal, en el que también orbitan contenidos de muy variopinta naturaleza y propósitos. Seguro que nunca pensó la empresa italiana en esta mayúscula publicidad gratuita, producto de un descuido en la emisión en directo de una conexión con la tripulación de los cuatro astronautas, cuando de uno de los anaqueles de la comprimida cápsula aeroespacial cayó el tarro de Nutella que habrá dado gusto y dulzor en las siempre vigilantes e inquietas jornadas de la misión.

Se pensó, así, en las maquinaciones de la inteligencia artificial para introducir un reclamo publicitario en el directo astronáutico. E incluso que pudiera tratarse de una publicidad convenida y acordada por la misión Artemis -no resultará extraño que de ese modo resulte en poco tiempo-. Pero la realidad, como en no pocas ocasiones, supera a la ficción, y la explicación cierta no es otra que la de un cotidiano descuido, muchísimo más notorio y llamativo en una cápsula espacial, en cuyas despensas solo se imaginan dispuestas pequeñas porciones de comida, vitaminas y dosis minúsculas de provisiones alimentarias, aunque adecuadas a la nutrición de los astronautas, sin que cupiera la posibilidad, o la conveniencia, de una crema de untar -acaso las menudas tortillas que sí forman parte de la dieta astronáutica- o por la que chuparse los dedos. Luego se constata que el alto desarrollo tecnológico y alimentario de una misión astronómica no está del todo reñido con la predilección de los astronautas por lo que les deleita el estómago como normales terrícolas. Y que el tarro de Nutella aparezca en la nave Orion hace que esta se parezca algo a una salita de casa donde merendar, aunque la nave esté realizando una misión que escapa, claro está, a cualquier doméstica tarea o cometido.

Además, queda claro que los astronautas son terrícolas, pero no lunáticos. Podría tomarse como un juego de palabras, si bien no es del todo así, pues el origen del término “lunático”, aunque referido a la luna, proviene del latín “lunaticus” y se relaciona con algunas enfermedades, como la demencia, que se creían causadas por la propia luna. De ahí que se denote con “lunáticos” a quienes padecen locura por intervalos, lo que excluye a los astronautas, mas no a terrícolas notorios.

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