LA PASIÓN VIGILADA, columna de Juan Carlos Gambirazio
El Mundial empezó y cada vez es menos raro lo mucho que nos puede costar emocionarnos. No faltó espectáculo, es imposible que falte en esta época. Inauguración correcta, México y un triunfo previsible en un partido en lo que lo más llamativo terminaron siendo tres tarjetas rojas que destacan como un mero detalle estadístico para algunos, pero también constituyen una señal de época para otros.
El fútbol de hoy, al igual que quienes lo amamos, vive un poco obsesionado con corregirse a sí mismo. VAR, cámaras múltiples, trazo de líneas que detectan porciones de extremidad ilícitas, y una rigurosidad........
