Si esto existe, que sirva
Y pensé: si vas a criticar a la ONU, probablemente el lugar más incómodo (y también el más efectivo) para hacerlo es parado en la tribuna de la ONU.
Milei, fiel a su estilo, no llegó precisamente a repartir abrazos.
Se puede estar de acuerdo con él, en desacuerdo, pensar que exagera o hasta bajarle dos rayitas al volumen. Pero hubo una parte del discurso que sí me hizo algo de sentido.
Hablando de Malvinas, dijo que el problema no era que faltaran resoluciones.
El problema era que esas resoluciones tuvieran consecuencias.
Y remató diciendo que una institución que no logra que su palabra pese sobre los hechos termina perdiendo autoridad.
Ahí dejé de pensar en Argentina.
Y empecé a pensar en las empresas.
Porque, guardando proporciones, ¿cuántas organizaciones conocemos donde pasa eso?
Tenemos políticas.Tenemos manuales.Tenemos procesos.Tenemos........