Audomaro Martínez en Tamaulipas y Nuevo León
Lo siento, pero eso es rotundamente falso y voy a explicar por qué.
Hace unas semanas, un empresario honesto, muy reconocido en Nuevo León, amigo mío, nos invitó a montar a caballo en su rancho de Tula, Tamaulipas. Iba también un compadre mío que sí es muy buen jinete.
Nos atendió la esposa del empresario, que es una gran mujer y una de las mejores cocineras de comida norestense que he conocido.
Amanecimos con un suculento desayuno conformado por menudo, machacado con huevo, tamales gigantes y frijoles charros, todo un manjar.
Antes de montar entre matorrales, en una brecha apretada de la montaña, y antes de ponernos las botas, chaparreras y el sombrero —que no es un lujo, sino la mejor forma de embestir las ramas que te chicotean en la cara—, nos pidieron........
