Del Condominio Acero a la Torre Rise
Íbamos en el auto, papá, mamá y yo, nos estacionamos en la plaza Zaragoza, era medio día, lo observé como si descubriera una flor roja, enorme, brotando del asfalto.
Me quedé con los ojos fijos en aquella mole vertical que parecía tocar el cielo, no sabía todavía qué significaba la modernidad, pero la sentí, fulgurante y aplastante.
Recuerdo la reflexión de aquel momento:
“¿Qué me toca hacer a mí en esta vida si ya todo está hecho?”
Fue una pregunta mortificante, una........
