Éxtasis rojigualda
He de confesar que la victoria de la selección española me importa lo mismo que un accidente de bicicleta en Pekín (Heynckes, dixit). Puedo llegar a entender esa euforia desatada pero no ese empeño de teñir las calles de rojo y gualda, conformando un escenario de exaltación patriótica que el Partido Popular ha querido capitalizar. La formación de Feijóo se aferra al éxito deportivo como un salvavidas político, en un intento........
