La coalición de las cóleras en marcha en Francia
Francia vive estos días algo que ya no es solo una crisis escolar. Es una crisis de régimen en ciernes. Lo que empezó en un instituto de la periferia parisiense con seis profesores que faltaban y ventanas que no cerraban, es hoy lo que su prensa titula como la coalición de las cóleras. Esa coalición ya está en marcha. Los hechos son tozudos. Tercer acto de movilización liceana (lycéenne) esta semana, así lo llaman ellos mismos con guiño explícito a los chalecos amarillos (gilets jaunes). El gobierno reconoce entre 400 y 500 institutos cerrados de 3.600. Los sindicatos hablan de 1.200. Treinta campus universitarios bloqueados. Una intersindical docente completa llamando a la huelga nacional en apoyo a los jóvenes. Preavisos en ferrocarril y metro. Casi 2.000 detenciones desde septiembre, el 90% menores. Cientos de heridos entre alumnos, profesores y policías. Manos de alumnos arrancadas de cuajo y ojos reventados. Algunos dirigentes y medios lo han presentado como un nuevo Mayo del 68. La imagen ayuda: jóvenes bloqueando centros, asambleas, policía, apoyo de profesores. Pero la semejanza de las fotos no debe ocultar las diferencias. Mayo del 68 pasó de revuelta universitaria a huelga general de diez millones que puso en cuestión al poder.
La crisis actual sigue siendo, por ahora, un movimiento principalmente escolar surgido de necesidades concretas. La rapidez de la expansión demuestra que el instituto inicial fue un detonante, no la causa. Detrás hay problemas acumulados que entiende cualquier lector español: profesores ausentes sin sustitución, personal de apoyo recortado, clases de 35 alumnos, horarios inhumanos, edificios deteriorados, comedores indignos y un algoritmo (Parcoursup, plataforma de acceso a la universidad) que decide tu futuro según tu código postal. El presupuesto de 2027 le dio dimensión nacional. Habrá más dinero para educación, unos 64.000 millones, pero con la supresión de más de 1.500 puestos docentes. El gobierno dice que no hace economías sobre la juventud. Los sindicatos responden que el descenso demográfico debería aprovecharse para bajar ratios a 25 alumnos, no para eliminar plazas. Como explica el sociólogo François Dubet, el que mejor conoce el sistema educativo galo: “La escuela francesa se ha vuelto la más desigual de Europa. Ya no emancipa. Clasifica y humilla”. Y añade: “Le pedimos a la escuela que resuelva todas las........
