Si no hay parada, no he montado
En la década de finales de los 70 y sobre todo en los 80 del siglo pasado, los medios de transporte público estaban uno detrás del otro, aunque el criterio generalizado era que no alcanzaban y era común pugnar por abordarlos de cualquier manera.
Por todo el país, las paradas fueron aumentando según reclamos y quejas de quienes vivían en la zona, excepto cuando frente a la misma entrada de la casa colocaban una señal con una P y las rutas que se detenían en el lugar a dejar o llevar pasajeros.
Había choferes supuestamente complacientes que, ante alguna señal de un conocido o alguien con atractiva figura femenina, detenían el vehículo fuera del área de parada, aunque fuera en medio de una transitada vía o en cuatro esquinas.
Mientras bajábamos la escalinata de la Universidad de La........
