menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Trump viaja a China, pero Irán tiene todas las cartas

9 0
yesterday

Hace unos días, el Sr. Araghchi viajó a Rusia. A principios de esta semana, el Sr. Araghchi viajó a China. Estos dos viajes reflejan con todo esplendor el poder del nuevo triángulo Rusia-Irán-China, que ha surgido como la fuerza motriz detrás de la integración euroasiática y la multipolaridad.

Algunas de las observaciones del ministro de Asuntos Exteriores Abbas Araghchi a los medios iraníes fueron bastante fascinantes. Por ejemplo:

“Nuestros amigos chinos creen que el Irán de después de la guerra es diferente del Irán de antes de la guerra. Su prestigio internacional ha mejorado y ha demostrado sus capacidades y su poder. Por lo tanto, se avecina una nueva era de cooperación entre Irán y otros países”.

“Nuestros amigos chinos creen que el Irán de después de la guerra es diferente del Irán de antes de la guerra. Su prestigio internacional ha mejorado y ha demostrado sus capacidades y su poder. Por lo tanto, se avecina una nueva era de cooperación entre Irán y otros países”.

Eso es un código para indicar que Pekín ahora reconoce —y respalda— a Teherán como una gran potencia mundial.

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, ofreció la definición definitiva de la guerra de EE. UU. e Israel contra Irán: “Ilegítima”.

Eso es un código para indicar que todo lo relacionado con esta guerra elegida, desde las causas hasta las innumerables consecuencias, está sumido en un pantano de ilegalidad.

Wang enmarcó la iniciativa diplomática china con su cortesía característica: “Estamos dispuestos a continuar nuestros esfuerzos para reducir la intensidad de las tensiones”.

Pero se mostró mucho más firme en el camino hacia una resolución: “China cree que es imperativo un cese completo de las hostilidades, que reiniciar el conflicto es inaceptable y que persistir en las negociaciones es particularmente importante”.

Pero se mostró mucho más firme en el camino hacia una resolución: “China cree que es imperativo un cese completo de las hostilidades, que reiniciar el conflicto es inaceptable y que persistir en las negociaciones es particularmente importante”.

Ese debería ser el preámbulo de una verdadera negociación que conduzca al fin de la guerra —y de todas las guerras— en Asia Occidental contra todo el Eje de la Resistencia. Esa es exactamente la posición iraní.

Wang Yi subrayó que “China apoya a Irán en la salvaguarda de su soberanía y seguridad nacionales y aprecia la voluntad de Irán de buscar una solución política a través de los canales diplomáticos”.

Eso es un código para el pleno respaldo chino a los derechos soberanos y a la diplomacia —no a la intimidación—.

El estrecho de Ormuz es absolutamente vital para China debido a las importaciones de energía, no solo de Irán, sino también de las monarquías petroleras del Golfo. Por lo tanto, la postura de Pekín debe ser matizada:

“La comunidad internacional comparte una preocupación común por restablecer el paso normal y seguro a través del estrecho, y China espera que las partes implicadas respondan con prontitud a los enérgicos llamamientos de la comunidad internacional”.

Eso es un código para el fin del bloqueo estadounidense, al tiempo que se muestra respeto por el nuevo sistema jurídico en Ormuz que está elaborando Teherán.

Sobre la cuestión nuclear, “China aprecia el compromiso de Irán de no desarrollar armas nucleares, al tiempo que reconoce el derecho legítimo de Irán al uso pacífico de la energía nuclear”.

Esa es exactamente la postura de Teherán, en marcado contraste con Trump 2.0.

Bienvenidos al nuevo orden de Asia Occidental

China, a través de Wang Yi, aclaró tres puntos esenciales: apoyo a todas las reivindicaciones razonables de Irán; apoyo a la retirada de las bases militares estadounidenses en todo el Golfo Pérsico; y participación activa en la reconstrucción de Irán tras la guerra.

Al mismo tiempo, Pekín está instando a los países árabes a que se pongan de acuerdo y trabajen hacia un nuevo marco de seguridad —excluyendo al........

© Cubadebate