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“El PSOE ha continuado con la política de vivienda que desarrolló el PP”

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30.03.2026

Javier Gil (Madrid, 1985) es uno de los investigadores que más abiertamente ha discrepado de la política de vivienda del Gobierno. Miembro del CSIC y doctor en sociología por la UNED, acaba de publicar Generación inquilina (Capitán Swing), un análisis pormenorizado de los estragos que causa el modelo inmobiliario y cómo la angustia que produce en amplias capas de la población española ha comenzado a fracturar las bases del Estado del bienestar y amenaza al sistema democrático mismo. “Vivimos un contexto de concentración de riqueza basado en la propiedad que si no se reorganiza de una manera justa puede terminar dirigido por las extremas derechas de manera autoritaria”, avanza. Gil desenmascara en su libro a quienes no están dispuestos a renunciar a sus negocios y defiende con ardor la intervención del Estado en un mercado que marca su propia pauta especulativa. "El PSOE ha continuado con la política de vivienda que desarrolló el PP. Aprobar medidas tibias y ambiguas por miedo a chocar con los intereses del rentismo y de los grandes fondos de inversión es condenar cualquier intento de cambio al fracaso", apunta este investigador que ha publicado análisis en las revistas especializadas más importantes del mundo. Quizás por su conocimiento y por las timoratas respuestas que observa en la parte socialista del gobierno, Gil deposita su confianza en “esa generación precaria y excluida” para resolver un problema político que por su gravedad debería ser tratado como una cuestión de Estado.

Durante las últimas elecciones municipales, un representante del PP dijo en una conferencia que la mejor solución al problema de la vivienda era dejar al mercado tranquilo. ¿Le parece la medida adecuada?

La política del PP en vivienda siempre ha sido la planificación rentista donde el Estado se limita a favorecer la especulación y el alza de los precios

La política del PP en vivienda siempre ha sido la planificación rentista donde el Estado se limita a favorecer la especulación y el alza de los precios

La política del PP en vivienda siempre ha sido la planificación rentista donde el Estado se limita a intervenir y regular el mercado para favorecer la especulación y el alza de los precios. Lo que ocurre es que suelen disimular ese intervencionismo con el mantra liberal de que el mercado se regula solo. Pero no es cierto. Está superregulado. He analizado detalladamente las guerras desatadas contra las políticas de vivienda y todo lo que está pasando hoy es fruto de un tipo de regulación destinada a considerarla un activo financiero, priorizando su función económica y especulativa sobre su función social. Evidentemente, esta política convierte la vivienda en uno de los elementos centrales para la obtención de beneficios. Pero, claro, se hace una costa de esa gran parte de la población que busca un hogar para vivir. Voy a ser muy claro: la mano invisible que regula el mercado de la vivienda es el Estado.

En el libro, destierra el mito de que el problema de la vivienda es técnico. Para usted es político. ¿Si hubiera voluntad política se encontraría la solución?

En España un casero puede echar a un inquilino al cabo de cinco años para buscar otro arrendatario que pague más

En España un casero puede echar a un inquilino al cabo de cinco años para buscar otro arrendatario que pague más

Sí. Muchos países europeos con un sector económico industrial fuerte y consolidado entendieron que debían proteger la vivienda porque era la única manera de garantizar unas condiciones dignas de vida a los trabajadores. Y empezaron por controlar la especulación  inmobiliaria con leyes y potentes políticas de regulación de los precios de alquiler. Eso no ocurre en España donde un casero puede echar a un inquilino al cabo de cinco años para buscar otro arrendatario que pague más. En Alemania, Francia, Suecia, Noruega, Dinamarca, Austria o Suiza eso es ilegal porque los contratos son indefinidos. Es decir, no permiten que una persona se quede en la calle con el argumento de que ha subido el alquiler. Se considera que este comportamiento es contrario a los principios sociales que deben articular el país. En Europa está funcionando........

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