Febrero, octubre del 2003, ¿junio, octubre 2026?
Han transcurrido ocho meses de la gestión gubernamental de Rodrigo Paz Pereira, con crecientes tensiones y una crisis irresuelta. A estas alturas ya son inocultables las características de cómo es el Gobierno y el Presidente.
El poder ha sido concentrado en la persona de Paz Pereira, que se muestra cada vez más mesiánico; queda claro que es renuente a desmontar los restos del estado plurinacional, sus respuestas coyunturales a la crisis no obedecen a un plan de gobierno a mediano o largo aliento; sus tenues alianzas están motivadas por el entusiasmo del momento sin una causa que aproxime a los actores, son más producto de inestables relaciones personales o intereses muy particulares; no le interesa tener una estructura partidaria que le de sustento a su gestión porque le quitaría la libertad de decidir a sus anchas; subestima la necesidad de contar con una base social y no está en sus planes rearticular el campo popular. Él es más que suficiente.
Gran parte de las decisiones recaen sobre sus espaldas y las de un entorno reducido poco apto para gobernar, dan la impresión que viven el día, que la carga la acomodan en el camino, no se vislumbran ejes de comportamiento institucional, la crisis es abordada a paso de tortuga coja.
Como la historia no está sujeta a voluntades aisladas, el tiempo empieza a pasar facturas costosas y desnuda el carácter y pensamiento de los actores políticos, cuya estatura no da el talle para enfrentar los desafíos del periodo.
Quienes fueron enérgicos críticos de........
