El poder oculto de la regularidad
En su memorándum de 1995 How the Game Should Be Played (Cómo debería jugarse el juego), Howard Marks nos introduce la figura de Tom Kite, el primer jugador de golf en superar los nueve millones de dólares en ganancias a lo largo de su carrera, a pesar de haber ganado solo uno de los grandes torneos: el US Open en 1992. El señor Kite fue un ejemplo de disciplina, regularidad y rigor táctico, siendo uno de los pr...
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imeros jugadores de golf en incluir el análisis estadístico en la evaluación del rendimiento.
Marks utilizaba hábilmente la analogía de Tom Kite para explicar que, en las inversiones, no es tan importante un gran triunfo puntual como ser capaces de desarrollar una constancia y una continuidad en la generación de los rendimientos.
Evidentemente, a todos nos llaman la atención los rendimientos extraordinarios, y más en estos días de destrucción creativa y de compañías que son capaces de multiplicar su valor en apenas unos meses. Siempre es atrayente estar del lado de los ganadores y tener en cartera esas acciones que acaparan las portadas día sí y día también, aunque muchas veces no podamos explicar muy bien qué hay detrás de estos avances.
El problema aparece cuando explicar el ascenso de las cotizaciones pasa a ser un asunto........
