La política china de priorizar el empleo puede lastrar los avances en IA
El deseo de Pekín de proteger de la inteligencia artificial a los trabajadores parece bien intencionado, pero corre el riesgo de resultar contraproducente. Las autoridades quieren que las empresas inviertan en nuevas tecnologías e innoven. Al mismo tiempo, el Gobierno ha dejado claro que no tolerará los despidos masivos y las profundas reestructuraciones que se están acelerando en empresas occidentales como Meta y Oracle. Eso deja a los grandes grupos privados chinos en desventaja.
La Administración del presidente Xi Jinping no es ajena a perseguir objetivos políticos contradictorios, como fijar ambiciosas metas de ventas de vehículos eléctricos y, a la vez, castigar a los fabricantes de automóviles por la competencia excesiva. La inteligencia artificial no es ninguna excepción. Pekín quiere una adopción del 70% en los........
