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La debacle de Monsanto siembra amargas lecciones para las fusiones

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03.06.2026

Con la perspectiva que da el tiempo, la compra de Monsanto por parte de Bayer por 63.000 millones de dólares (53.000 millones de euros al cambio de entonces) hace una década fue un buen negocio. Para todos, menos para Bayer. Al subestimar unos riesgos legales sobradamente conocidos que acabar...

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on destruyendo un valor enorme para sus accionistas, el gigante farmacéutico y químico alemán reescribió el manual de la diligencia debida, y su ejemplo debería ayudar a las empresas de todo el mundo a evitar tropiezos similares.

No hacía falta ser Nostradamus para vaticinar el desastre. Cuando trascendió la noticia de los planes de adquisición de Bayer en 2016, Breakingviews publicó una serie de artículos que cuestionaban la lógica financiera de la operación y advertían de múltiples riesgos asociados a la absorción del productor estadounidense de semillas. Los propios accionistas de la compañía también dejaron claro su escepticismo al borrar del mapa unos 14.000 millones de euros en valor de mercado –una cifra similar a la prima ofrecida a los propietarios de acciones de Monsanto–. El consejero delegado de Bayer, Werner Baumann, les aseguró no obstante que Monsanto “florecería como parte de una de las empresas más respetadas y de mayor confianza del mundo”.

Dos meses después de que Bayer completara la mayor adquisición de sus 163 años de historia, cayó el primer veredicto. A día de hoy, la empresa vale menos de lo que pagó por Monsanto. Todo el valor recae en cambio en manos de otros compradores en sectores de alto riesgo donde los litigios pueden desbocarse.

Monsanto fue el debut de Baumann al frente de Bayer: presentó la oferta íntegramente en efectivo menos de un........

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