Cuerpo y España
Con los últimos retoques en la composición del Consejo de Ministros, los juegos de palabras están más que servidos. A saber: el Gobierno coge cuerpo, ... un Gobierno de España con mucho cuerpo, al fin España está presente en el Gobierno... Juegos de palabras todos ellos a cuenta del hecho de que el nuevo vicepresidente primero y ministro de Economía se llama Carlos Cuerpo y el titular de Hacienda es Arcadi España.
Más allá de la broma, está la realidad de dos perfiles técnicos que llegan a un gabinete que vive de prestado sin mayoría parlamentaria sólida. Arcadi España recibe la cartera ministerial después de haber sido segundo del ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, y lo hace con el reto de sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado. Ese es el gran 'debe' del Gobierno y de su presidente, una consecuencia directa de la volatilización de la mayoría que hizo posible la investidura. Sea o no constitucional -ya se pronunciará el tribunal con competencia sobre la materia-es evidente que estamos ante una situación anómala que trae consecuencias: sin cuentas estatales actualizadas, muchos desembolsos públicos que se demoran.
Los dos ministros, sean o no tecnócratas, tendrán que batirse el cobre para recuperar la mayoría parlamentaria. Carlos Cuerpo lo tiene, de entrada, difícil con el socio de gobierno del PSOE, pues Sumar no le perdona sus trabas a la reducción de jornada, mientras que Podemos lo ve como un representante de la derecha económica. En cuanto a Arcadi España, los que lo conocen bien ponen en valor su talante discreto y su gusto por el diálogo y la negociación, dos activos que, de entrada, lo diferencian mucho de María Jesús Montero.
Cuerpo y España han de coordinarse, además, con Patxi López, a la sazón portavoz socialista en el Congreso y, como tal, interlocutor preferente con los partidos con presencia en el hemiciclo. Sobre ellos debería pivotar la gestión política, pero todo apunta a que el timón de esta última lo retendrá Pedro Sánchez. Con la secretaría de Organización del PSOE arrinconada tras los fiascos de Ábalos y Santos Cerdán, el presidente del Gobierno se ha erigido como la única voz de Ferraz. Y eso, como estamos viendo, no está sirviendo para que el Gobierno pueda caminar sin sobresaltos y, sobre todo, sin derrotas parlamentarias.
Así las cosas, podemos seguir entretenidos con los apellidos de Cuerpo y España, porque lo tienen realmente muy difícil. Y no por su culpa.
Límite de sesiones alcanzadas
El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.
Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.
Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.
¿Ya estás registrado/a? Inicia sesión
