Rafaela Chacón Nardi: dos pasiones
Rafaela Chacón Nardi: dos pasiones
Autor(es): Tania Chappi
Diálogo imaginario, pero sustancioso, en ocasión de un centenario
Quienes conocieron personalmente a esta pedagoga, poeta, ensayista, promotora cultural, la describen como una mujer dinámica, enérgica, locuaz, optimista, modesta. Yo nunca conversé con ella. ¿Cómo corporeizarla a partir de lo expresado por otros? Frente a mí tengo revistas, fotografías, palabras conservadas en letra de imprenta. Sobre tal bagaje, sustentaré mi cuestionario.
–Escuché que empezó a escribir poemas antes de los 10 años.
–Sí, desde los siete. Durante la adolescencia le dediqué tanto tiempo a esa actividad que llegó a afectar, en cierta medida, mis estudios en la Escuela Normal de La Habana. La periodista Azucena Plasencia lo publicó en BOHEMIA. También se lo conté a Mercedes Santos Moray; me entrevistó allá por… 1986.
–Y usted añadió que la primera de sus obras se imprimió gracias a un homenaje organizado en 1948 por Mirta Aguirre y Nicolás Guillén en la Asociación de Repórters de La Habana. Con lo recaudado pudieron pagar la tirada, apenas 500 ejemplares, de Viaje al sueño.
–¿Viste las entrevistas?Entonces sabrás que hubo, en 1957, una reedición ampliada y costeada por mis alumnos. Después aparecieron Del silencio y las voces (1978) y Corcel del aire (1983).
–Llama la atención, no solo a mí, el dilatado intervalo entre los volúmenes iniciales.
–Le repito lo dicho a sus colegas: Siempre he sentido pánico al sacar a la luz un poemario. Respeto mucho la poesía.
–Igualmente les manifestó su admiración por la creación poética de disímiles escritores hispanoamericanos.
–José Martí, Rafael Albertí, Miguel Hernández, Eugenio Florit, León Felipe, Gabriela Mistral, Pablo Neruda, Federico García Lorca, César Vallejo. No olvides nombrar a la propia Mirta Aguirre, a Guillén y Félix Pita Rodríguez.
–Debió sentirse muy halagada por el encomio que la Mistral hiciera de su primer libro.
–Me sorprendió gratamente; sin embargo, me atormentó. Se lo confesé a Azucena, más o menos así: algunas publicaciones reprodujeron la elogiosa carta. Luego de eso, se afiló en extremo mi autocrítica y cuanto escribí durante cierto tiempo estuvo condenado al exterminio.
–Acerca de los........
