Reflexión de lo cotidiano
Reflexión de lo cotidiano
Autor(es): Irene Izquierdo
¿Las situaciones que a diario se nos presentan dependen únicamente del bloqueo? Está claro que es el pilar principal y todos lo conocen, pero hay problemas, cuya solución es interna, con una fuerte dosis de organización, control y deseos de trabajar
Nuestro día a día es tenso e intenso. Y no pienso hacer una diatriba sobre el bloqueo, porque de eso sabemos todos lo suficiente. Quiero escribir acerca de lo cotidiano, de esas cosas que nos hacen más difícil la vida, a pesar de que con organización y ganas de trabajar, pudieran ser más “gentiles” al tratar de prestar un servicio lo mejor posible o desempeñar las responsabilidades con el rigor que los tiempos demandan, pese a las carencias. Lamentablemente, no todos llegan a comprender que todos influimos en el bienestar de los otros.
Desde que abrimos los ojos y comienza el bregar –muchas veces, el primer rostro que vemos es el del apagón–, nos estamos sobreponiendo a las dificultades. Por ejemplo, la experiencia aconseja prevención: desayuno preparado, la merienda de los niños previamente lista y esa lucecita –lámpara recargable, una linterna, el flash del celular y hasta una vela– agenciada casi por costumbre, para garantizar el alistamiento. Luego, a enfrentar el transporte que nos conecta con la jornada…
Cada cual vive el laborar como las condiciones –incluido el servicio eléctrico y la carencia de combustible– le permitan; unos más disciplinadamente, otros en menor medida, por aquello de que, en tiempos de crisis –contrario a lo que debería ser–, la disciplina se........
