La anatomía del cinismo ruso
Resulta difícil imaginar una demostración más clara del desprecio que tiene el Kremlin por la vida humana y el derecho internacional.
El 4 de junio el mundo conmemoró el Día Internacional de los Niños Víctimas Inocentes de Agresión. En Ucrania, ese mismo día honramos la memoria de los niños cuyas vidas fueron arrebatadas por la guerra de Rusia.
Según la Oficina del Fiscal General de Ucrania, hasta junio de 2026 la agresión rusa ha causado la muerte de al menos 707 niños ucranianos y ha dejado heridos a otros 2.548. La víctima más joven fue un bebé que no había cumplido siquiera dos días de vida. Detrás de cada una de estas cifras hay una vida truncada, sueños destruidos y familias que perdieron lo más valioso que tenían.
Pero Rusia no solo mata a los niños ucranianos. También los secuestra sistemáticamente. Los primeros casos de deportación de niños ucranianos fueron registrados tras el inicio de la agresión rusa en 2014, y después de la invasión a gran escala esta práctica adquirió dimensiones masivas.
Según datos de la propia comisionada presidencial rusa para los derechos de la infancia, María Lvova-Belova, más de 742 mil niños fueron trasladados desde Ucrania a Rusia entre febrero y diciembre de 2022. Precisamente por la deportación ilegal de niños ucranianos, la Corte Penal Internacional emitió órdenes de arresto contra el presidente ruso, Vladímir Putin, y contra........
