Los "ismos" que sí le gustan a Kast
La contracara de los “ismos” que rechaza Kast, son los “ismos” que abraza. Y con estos gestos, al menos tres de ellos han sido reafirmados.
Luego de un año completo de campaña en que el presidente electo Kast guardara su agenda “ideológica” y su batalla cultural porque había que centrarse en la “emergencia”, su reciente gira por Europa fue algo así como una renovación de sus votos, reuniéndose con los principales líderes de la internacional reaccionaria para reafirmar que seguía siendo el mismo y que lo anterior no había sido más que una táctica electoral.
En la meca de la ultraderecha global, la VII Cumbre Transatlántica, fue donde Kast pronunció su alocución sobre los “ismos”. Pensando que formulaba algún tipo de genialidad y, al parecer, ignorando que hace ya 30 años Fito Páez había anunciado no pertenecer a ningún “ismo”, planteó: “Estamos experimentando los frutos de una cultura dominada por los ‘ismos’, y ustedes me dirán, ¿qué son los ismos?” Bueno, precisamente los enemigos comunes de los asistentes de esa cumbre: ambientalismo, animalismo, feminismo e indigenismo.
Tras la visita a Abascal, Meloni y Orban, Kast le pone fin al baile de máscaras electoral, saca la brújula guardada durante la campaña y muestra su norte ideológico con claridad: la ultraderecha global. Gesto que ya había anticipado con sus visitas a Milei y Bukele y con el nombramiento de su gabinete.
La contracara de los “ismos” que rechaza Kast, son los “ismos” que abraza. Y con estos gestos, al menos tres de ellos han sido reafirmados.
El conservadurismo radical ha sido transversal a la carrera política de Kast. Basada en una visión fundamentalista del catolicismo que defiende de modo irrestricto un supuesto orden natural y jerárquico, se ha opuesto a todas y cada una de las reformas que han permitido avanzar en libertades individuales:........
