Grave incidente en aguas antárticas chilenas: ¿Cuántos pares son tres moscas?
¿Qué haremos frente a un abuso de nuestro territorio, y una violación a nuestro ordenamiento jurídico?
“Cuántos pares son tres moscas” es una expresión/adagio cuyo empleo se atribuye al Almirante Raúl López Silva, comandante de nuestra Escuadra al momento en que -en el marco de la crisis por “las islas al sur del canal Beagle”- en diciembre de 1978 el enfrentamiento directo con la “Flota de Mar” argentina se hacía inevitable.
Lo que el Almirante López Silva parece haber querido significar es que -después de años y meses de declaraciones chauvinistas argentinas- por fin, “en el mar”, “no en los discursos”, se sabría “quién es quién”.
Por su profundo significado práctico, la expresión resulta aplicable a las implicancias legales y políticas del incidente provocado el 31 de marzo en el Estrecho de Bransfield (Antártica Chilena), por la nave “Bandero” de pabellón de San Cristóbal y Nieves, un buque de 65 metros de eslora perteneciente a la ONG “ambientalista” australiana “Fundación Capitán Paul Watson”.
¿Qué haremos frente a un abuso de nuestro territorio, y una violación a nuestro ordenamiento jurídico?
Ese día el “Bandero” -con el propio Paul Watson al timón- “agredió”, literalmente, a la nave noruega “Antarctic Sea”, violando el conjunto de la normativa del “Convenio Internacional sobre la Vida Humana en el Mar” (SOLAS), esto es, un pilar de la seguridad del Mar de Chile, convenientemente incorporada en nuestra legislación. Imposible omitir este “detalle”.
Videos del incidente muestran cómo el “Captain Watson” embiste por la popa al buque noruego, arriesgando -en Alta Mar- no solo........
