El ser humano no tiene límites
La noticia me sorprendió en el área de meta de la Maratón de Madrid, en pleno ambiente festivo del ahora llamado running, la exaltación del atletismo popular mezclado con el profesional. Era el mejor escenario para vivir la trascendencia de lo que había ocurrido paralelamente en otra maratón dominical, la de Londres, donde el deporte, o incluso habría que decir la humanidad, rompió otra barrera icónica: bajar de dos horas en los 42,195 kilómetros. ¡Y de qué manera!
No solo fue un atleta, sino dos, quienes cruzaron esta nueva frontera: el keniano Sabastian Sawe, con 1h59:30, estableció un........
