Menos dramas y más trabajar
Vinicius estira del pelo a un adversario para quitárselo de encima y marca gol. Lógicamente, el VAR avisa al árbitro, que anula el tanto y le expulsa. No hay nada que discutir, ¿verdad? Pues menos mal, porque el Bernabéu entró en combustión y a Mourinho casi le da un parraque en un clima de histeria generalizada que sólo puede tener un desenlace si se sostiene en el tiempo: el desastre.
Si toda la energía que está dedicando Mourinho a los árbitros la enfocara en su equipo, a estas alturas el Real Madrid jugaría mucho mejor de lo que lo hace.........
