Una noche en el viejo Vips
No hace tanto, íbamos al Vips por las noches a comprar la primera edición de los periódicos en papel. Se lo cuento a los chavales y no saben ni de qué hablo. Se ríen. Les pasa como a mí, que de crío, me hacía mucha gracia la expresión “el carro del pescado”, sin entenderla del todo. Y me hacía un lío con otro casticismo retro: “Todo el pescado vendido”. Si hubiesen existido los cierres de mercado tal y como los entendemos ahora, habría gestionado mejor las dudas. Además de los diarios, a aquellos gozosos Vips con tienda que yo tardé en frecuentar porque crecí en la Barcelona sin Vips (miento: pusieron uno muy fugaz en........
