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Tecnofeudalismo: ¿Ha muerto el capitalismo?

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14.06.2026

Durante buena parte del siglo XX, la discusión sobre el capitalismo giró en torno a la gran industria, las fábricas, el trabajo asalariado y las corporaciones multinacionales. Sin embargo, en las primeras décadas del siglo XXI, el ascenso de gigantes tecnológicos como Amazon, Google, Meta, Apple y Microsoft ha abierto una controversia: ¿seguimos viviendo en el capitalismo o estamos entrando en una nueva forma de organización social y económica?

Uno de los conceptos más polémicos surgidos en este debate es el de tecnofeudalismo, popularizado por el economista griego YanisVaroufakis. Según esta perspectiva, el capitalismo ya no sería el sistema dominante. Habría sido reemplazado por un orden en el que las grandes plataformas digitales funcionan como nuevos señores feudales que controlan territorios virtuales y extraen rentas de quienes habitan en ellos.

La tesis ha generado un debate. Mientras algunos autores consideran que permite comprender la concentración de poder sin precedentes alcanzada por las grandes tecnológicas, economistas marxistas sostienen que se trata de una descripción errónea que confunde nuevas formas de monopolio con un cambio real del modo de producción.

Aunque el término adquirió notoriedad internacional a partir de la publicación en 2023 del libro "Technofeudalism: What Killed Capitalism" de Varoufakis, sus antecedentes pueden rastrearse en diversas corrientes de pensamiento que desde los años noventa intentan explicar las transformaciones producidas por Internet, las tecnologías digitales y la financiarización.

La idea central es relativamente sencilla: el capitalismo clásico se basaba en mercados donde múltiples empresas competían entre sí para vender mercancías obteniendo ganancias. El tecnofeudalismo, en cambio, se caracterizaría por la existencia de plataformas que no compiten principalmente mediante la producción de bienes, sino mediante el control de infraestructuras digitales imprescindibles para el funcionamiento de la vida económica.

Varoufakis sostiene que el capitalismo fue desplazado gradualmente por un nuevo régimen económico articulado alrededor de lo que denomina «capital nube» (cloud capital).

En una de sus formulaciones más conocidas afirma: "El mercado está siendo sustituido por plataformas digitales privadas." Y agrega: "El capitalismo está siendo reemplazado por algo peor.1

Según el economista griego, el rasgo distintivo de esta nueva época es que las plataformas digitales ya no actúan simplemente como empresas capitalistas. Funcionan como territorios privados dentro de los cuales millones de usuarios, productores, comerciantes y consumidores deben operar bajo reglas impuestas unilateralmente.

¿Qué significa exactamente «tecnofeudalismo»?

La analogía con el feudalismo medieval se basa en varios elementos. En la Europa feudal, los señores controlaban la tierra. Los campesinos dependían de ella para sobrevivir y debían entregar tributos, trabajo o rentas para poder utilizarla.

Según los defensores de la tesis tecnofeudal, algo semejante ocurre hoy con las plataformas digitales. Amazon controla un enorme espacio comercial digital. Los vendedores que desean acceder a cientos de millones de clientes deben aceptar las condiciones establecidas por la empresa. Apple controla el acceso a su ecosistema digital mediante la App Store. Google domina el acceso a la información a través de su motor de búsqueda. Meta controla redes sociales que concentran miles de millones de usuarios.

En todos estos casos, sostienen los partidarios de la teoría, las empresas obtienen ingresos no solo por vender productos o servicios, sino por cobrar una suerte de peaje a quienes necesitan utilizar sus infraestructuras. Desde esta perspectiva, las plataformas actuarían como señores feudales digitales.El debate no puede comprenderse sin observar la extraordinaria concentración económica registrada en las últimas décadas. A mediados de los años noventa ninguna empresa tecnológica figuraba entre las mayores corporaciones del planeta. Treinta años después, las firmas tecnológicas ocupan sistemáticamente los primeros lugares mundiales por capitalización bursátil. Las llamadas «Big Tech» poseen recursos económicos comparables al producto bruto de muchos países.

Además, concentran enormes cantidades de información sobre: hábitos de consumo; preferencias políticas; desplazamientos geográficos; relaciones sociales; patrones de comportamiento. Nunca antes en la historia económica una cantidad tan reducida de empresas había acumulado semejante volumen de información sobre miles de millones de personas. este fenómeno constituye uno de los rasgos más novedosos del capitalismo contemporáneo.

Uno de los desarrollos teóricos más influyentes proviene del economista francés Cédric Durand. En "Technofeudalism: Critique of the Digital Economy" sostiene que las plataformas generan relaciones de dependencia inéditas. Durand escribe: "Las plataformas organizan relaciones de dependencia asimétricas. "Su argumento es que las empresas tecnológicas ocupan posiciones estratégicas desde las cuales pueden coordinar enormes sectores económicos sin necesidad de poseer directamente todos los medios de producción involucrados". (2)

Un ejemplo paradigmático es Amazon Marketplace. Millones de comerciantes venden productos a través de esa plataforma, pero Amazon controla las reglas del mercado; los algoritmos de visibilidad; la logística; los datos de ventas; y la publicidad. La plataforma se convierte así en un intermediario indispensable.

Una influencia fundamental en este debate es la socióloga estadounidense Shoshana Zuboff. En su obra "The Age of Surveillance Capitalism" describe la aparición de un nuevo modelo de acumulación basado en la extracción masiva de datos. Su frase más conocida resume esta idea: "La experiencia humana es reclamada como materia prima gratuita." (3)

Para Zuboff, las actividades cotidianas de los individuos son convertidas en información comercializable. Cada búsqueda en Internet, cada desplazamiento registrado por GPS, cada interacción en redes sociales y cada compra online generan datos que pueden utilizarse para predecir y modificar comportamientos futuros. La autora considera que este mecanismo........

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