Todavía falta un aspecto fundamental para ser cabal colonia
Actualmente es grande el esfuerzo que se despliega para el borrado ideológico. Se empieza por lo que está a la mano, como la iconografía. Simón Bolívar, Hugo Chávez, Nicolás Maduro, revolución bolivariana… Horror al comunismo o a su mal menor, el socialismo. Es la orden. En breve, Venezuela debe lucir como un tazón lustroso, listo para el reseteo de los nuevos tiempos. Por dentro, en sus recodos oficiales, debe vestir un tapizado blanco, sin lunares de retratos; por fuera, el país debe proyectar un azul profundo, mejor azul petróleo. En todo caso, se trata de la debida identidad que ha debido lucir desde hace muchísimo tiempo, según detractores.
Por supuesto, el objetivo final es el alma política del venezolano. Allí el barrido no es tan simple como cambiar una imagen. Se debe luchar un poco más, y ello se logra afeando lo escaso sobreviviente y lo heroico pasado. Destruir la historia es la innegable consigna de la maquinaria imperial. La guerra psicológica, capítulo cultural. Pero, como se dijo y como ocurre con las cosas relacionadas con el espíritu, no es tan fácil borrar un pasado ni tan fútil matar una idea.
Chávez redactó una herencia. Está escrita en las honduras comentadas. Su mayor logro fue someter........
