La única razón por la que siguen vivos hoy es para negociar
La reciente declaración del presidente estadounidense, Donald Trump, emitida a través de sus plataformas digitales en la víspera de los diálogos de paz en Pakistán, no es solo un exabrupto retórico; es la radiografía exacta de una doctrina imperial que agoniza en su propia prepotencia.
Al afirmar que la República Islámica de Irán "no tiene cartas" y que su existencia misma es una concesión graciosa de Washington para permitir una negociación, el Ejecutivo estadounidense desmantela cualquier fachada de diplomacia para mostrar el rostro desnudo de la hegemonía coercitiva.
Desde la perspectiva del Derecho Internacional y la defensa de la soberanía de los pueblos, estas palabras no representan la fuerza de una potencia, sino la bancarrota moral de un sistema que confunde el diálogo con la capitulación.
Trump reduce la profundidad estratégica de Irán a una mera "extorsión a corto........
