La muerte del “Niño Guerrero”, intervención estadounidense y saqueo bajo bombardeo y militarización
El anuncio realizado por Donald Trump sobre la muerte de Héctor Rusthenford Guerrero, alias "Niño Guerrero", líder del Tren de Aragua, mediante un bombardeo ejecutado por el Comando Sur, constituye un salto en el control territorial del país. Más allá de la figura criminal abatida, se trató de una ejecución extrajudicial, y lo ocurrido expresa un salto en el nivel de intervención militar y muestra el avance de un protectorado neocolonial tras un operativo militar que reorganiza el territorio y garantiza el despojo extractivista.
Imagen: capturas de pantalla del video difundo por Donald Trump el viernes 12 de junio.
La acción tuvo lugar en el marco del gigantesco despliegue militar desarrollado en Las Claritas y el sector conocido como Kilómetro 88, en el municipio Sifontes del estado Bolívar. Se trata precisamente de una de las regiones de mayor riqueza aurífera de toda Venezuela, donde se encuentran las históricas minas de Las Cristinas y Brisas, dentro del Área 4 del Arco Minero del Orinoco. No estamos ante una simple operación militar contra una banda criminal. Lo que está en juego es el control territorial de una de las zonas más codiciadas por el capital minero internacional.
El Comando Sur ejecuta la violencia letal, mientras que la fuerza militar local venezolana actúa como fuerza de ocupación secundaria en esta región minera. Trump alardea de haber matado al "terrorista" gracias a sus fuerzas, mientras el gobierno venezolano confirma que fue una "operación combinada". Estamos ante la materialización de cómo el imperialismo resuelve las "molestias" locales para establecer una nueva fase de acumulación: la explotación intensiva del Arco Minero.
Como ya hemos analizado y denunciado previamente desde La Izquierda Diario en nuestro artículo "Las Claritas y Kilómetro 88: militarización para abrir el camino al saqueo minero de las transnacionales", esta zona estratégica alberga las mayores concentraciones de oro de toda Venezuela. Es un territorio atractivo para Washington porque representa la joya de la corona de los recursos estratégicos.
En el marco de la competencia con otras potencias capitalistas, el control del oro, el coltán y eventualmente las tierras raras venezolanas es un objetivo geopolítico........
