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Palabras del Comandante poco antes de su final …

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30.04.2026

EL COMANDANTE: El desenlace de mi drama será algo diferente al padecido por el Libertador en 1830. No hay un Páez en armas con el poder de una gran sección de la república, pero sin dejar de considerar que tenemos una buena parte de la población embanderada contra nuestra tierra, aliada con el imperio de turno, con fuerte apoyo del sector económico y de la prensa nacional y mundial. Aunque mis votos nuevamente serán por la unidad de la patria. Moriré, no como el Libertador ante un cuadro de desintegración con aquellos patriotas divididos: Justo Briceño, Rafael Urdaneta, Mariano Montilla, Daniel Florencio O'Leary, todos ellos en la Nueva Granada, y con aquella Venezuela desgarrada bajo el mando de Páez rodeado de abogados intrigantes: el Miguel Peña, Leocadio Guzmán...; y al Sur, con un Ecuador dominado por un ambiguo como el general Juan José Flores. Esa no es mi situación de cara al porvenir: la patria que dejaré quedará en manos de un pueblo consciente de su destino. No moriré tampoco con una camisa "prestada", aislado de mi pueblo querido y alejado de la tierra que más he amado. No hay un par de hienas (José María Obando y José Hilario López) avanzando desde el Sur para tomar el poder luego de haber destrozado el cuerpo del Abel de Colombia. No moriré viendo una América Latina desintegrada como la encontramos en 1998.

EL COMANDANTE: El desenlace de mi drama será algo diferente al padecido por el Libertador en 1830. No hay un Páez en armas con el poder de una gran sección de la república, pero sin dejar de considerar que tenemos una buena parte de la población embanderada contra nuestra tierra, aliada con el imperio de turno, con fuerte apoyo del sector económico y de la prensa nacional y mundial. Aunque mis votos nuevamente serán por la unidad de la patria. Moriré, no como el Libertador ante un cuadro de desintegración con aquellos patriotas divididos: Justo Briceño, Rafael Urdaneta, Mariano Montilla, Daniel Florencio O'Leary, todos ellos en la Nueva Granada, y con aquella Venezuela desgarrada bajo el mando de Páez rodeado de abogados intrigantes: el Miguel Peña, Leocadio Guzmán...; y al Sur, con un Ecuador dominado por un ambiguo como el general Juan José Flores. Esa no es mi situación de cara al porvenir: la patria que dejaré quedará en manos de un pueblo consciente de su destino. No moriré tampoco con una camisa "prestada", aislado de mi pueblo querido y alejado de la tierra que más he amado. No hay un par de hienas (José María Obando y José Hilario López) avanzando desde el Sur para tomar el poder luego de haber destrozado el cuerpo del Abel de Colombia. No moriré viendo una América Latina desintegrada como la encontramos en 1998.

Sigue diciendo EL COMANDANTE: Pero aun así, mis dolores también vivirán en el futuro, siempre recordando las palabras del Padre Bolívar de que nada puede un pobre hombre contra un mundo entero. Pobres hombres todos nosotros los poseídos por el fuego sagrado de la libertad, todos los poseídos por la idea fija de tener soberanía y procurarle dar un gran destino a nuestra patria. Ya sé que el año que viene no estaré con mi pueblo, y que seguirán lloviendo injurias e infamias contra todos los que sostenemos este proyecto. ¿Pero quién podría ahora engañar a este pueblo, luego de catorce años de lucha contra los engañadores de todas las horas, contra esa monstruosa farsa que montan los medios para aniquilar con toda frialdad a quienes se enfrentan a sus intereses? También Bolívar en su hora fue víctima de aquella bandada de periódicos y opinadores que controlaban medios como "El Demócrata" y "Aurora".

Sigue diciendo EL COMANDANTE: Pero aun así, mis dolores también vivirán en el futuro, siempre recordando las palabras del Padre Bolívar de que nada puede un pobre hombre contra un mundo entero. Pobres hombres todos nosotros los poseídos por el fuego sagrado de la libertad, todos los poseídos por la idea fija de tener soberanía y procurarle dar un gran destino a nuestra patria. Ya sé que el año que viene no estaré con mi pueblo, y que seguirán lloviendo injurias e infamias contra todos los que sostenemos este proyecto. ¿Pero quién podría ahora engañar a este pueblo, luego de catorce años de lucha contra los engañadores de todas las horas, contra esa monstruosa........

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