La conspiración alienante y las luchas paralelas de los pueblos
Fruto de la conspiración alienante de los poderes hegemónicos del mundo, la mayoría de los seres humanos no tienen en la actualidad suficiente confianza en sí mismos, tanto para imaginar como para emprender y, menos, encabezar, en beneficio de todos, una transformación estructural de la sociedad en que moran. Como escribe Fernando Buen Abad, «están intoxicados con odio y rabia y muchos son incapaces de identificar correctamente los estragos que la burguesía ha hecho en sus gustos, en sus personalidades, en sus amores y en sus sueños». La idea central de quienes controlan las finanzas y el poder hegemónico es moldear en toda la población mundial un comportamiento insensible, crédulo, obediente y carente de humanidad y de empatía; siguiendo sus directrices, intereses y matrices de opinión, seguros de su capacidad para influir en el comportamiento individual y colectivo. Esto ha logrado que las tendencias más retrógradas o conservadoras, como el ensalzamiento de la riqueza (según ello, los multimillonarios tecnológicos exitosos son el mejor ejemplo a seguir), del poder (Trump, Bolsonaro, Bukele, Milei) y de la virilidad tradicional (las mujeres no tendrían más que dedicarse a la procreación y los oficios del hogar) marcan la pauta de muchos que, escudándose en la preservación de los valores tradicionales, tomados como esenciales para la existencia de la sociedad,........
