El lamentable declive del premio Nobel de la Paz
Lo que acaba de suceder dentro del ámbito de los reconocimientos a la ciencia, la literatura o la paz no tiene precedentes. Hasta ahora, el relativo prestigio que aun representaban los Premios Nobel se acaba de desvanecer, al romperse cualquier noción ética o estatuto legal en cuanto a este hecho revelando, además, una serie de incongruencias en lo referente a la credibilidad que pudiera tener tal galardón en las mencionadas áreas, destacándose a través del tiempo desde principios del siglo veinte en los renglones de Literatura y Paz.
Con sus altos y bajos, el premio había mantenido un cierto equilibrio, aun cuando hayan sido muy criticadas numerosas concesiones del mismo a figuras poco convincentes en la ciencia y el arte literario, al comprobarse la escasa repercusión que han obtenido determinadas obras en tiempos posteriores, así como la concesión del Nobel de la Paz a figuras tan poco calificadas éticamente como Henry Kissinger, Barack Obama o Juan Manuel Santos, para nombrar solo a algunas; en el campo literario, donde la lista es extensa y polémica, confieso que en sus últimas concesiones no haber tenido tiempo suficiente para entregarme a una lectura detenida de los escritores premiados en los años recientes (Jon Fosse, Han Kang, Annie Hernaux, Gurnah, Krasnahortai, etc) poniendo mayor atención en escritores contemporáneos destacados por su sencillez humana y obras consistentes como pudieran ser los casos del estadounidense Paul Auster, el........
