Propuesta Académica para la Discusión Curricular de la Reinvención Universitaria.
La universidad no es únicamente una institución dedicada a transmitir conocimientos profesionales. En una sociedad compleja, constituye también una de sus principales infraestructuras para producir, conservar, organizar y utilizar conocimiento. Su función, por tanto, no puede separarse de la capacidad de una sociedad para comprender su realidad, interpretar sus problemas, formar personas capaces de actuar sobre ellos y convertir la experiencia colectiva en aprendizaje acumulable.
Desde esta perspectiva, la universidad adquiere una dimensión filosófica y social que trasciende la estructura tradicional de facultades, carreras y asignaturas. Las disciplinas son indispensables porque permiten desarrollar profundidad, rigor y especialización; pero los problemas reales de una sociedad no se presentan organizados según las fronteras académicas. El agua, la producción, la energía, el territorio, la salud, la educación, la tecnología, las instituciones o la preservación de la memoria requieren conocimientos provenientes de múltiples campos y, sobre todo, capacidad para integrarlos en procesos concretos de comprensión y acción.
La propuesta de reinvención universitaria parte precisamente de esta tensión. No plantea abandonar la universidad disciplinaria, sino complementarla con una segunda arquitectura orientada hacia los problemas. De este modo, la formación especializada conserva su valor, mientras que el conocimiento puede ponerse a prueba en contacto con el territorio, las instituciones, las comunidades y las necesidades concretas del país. La universidad deja así de ser solamente un lugar donde se estudia la realidad para convertirse también en un espacio donde se experimenta, se mide, se aprende y se construyen soluciones.
Esta concepción supone entender el conocimiento como una capacidad social acumulativa. Una investigación, un mapa, una base de datos, un modelo, un prototipo, un archivo, una experiencia territorial o un procedimiento institucional tienen valor no solamente por haber sido producidos, sino por la posibilidad de que puedan ser conservados, evaluados, compartidos y utilizados nuevamente. La producción académica adquiere entonces una dimensión pública: cada generación universitaria debería recibir un patrimonio de conocimiento y, al mismo tiempo, aumentar la capacidad de conocimiento de la sociedad que la sostiene.
Esta idea modifica también la concepción del estudiante. La formación universitaria no puede reducirse a la adquisición de contenidos; debe desarrollar la capacidad de formular preguntas, buscar evidencia, construir hipótesis, experimentar, evaluar resultados, reconocer errores y documentar aprendizajes. El estudiante pasa progresivamente de ser receptor de conocimiento a convertirse en constructor de conocimiento y capacidades. El proyecto, por ello, puede constituirse en un espacio privilegiado de integración entre teoría y práctica.
La dimensión social de esta transformación es igualmente importante. Los problemas nacionales y territoriales no pertenecen exclusivamente al Estado, a las empresas, a las comunidades o a las universidades consideradas aisladamente. Su complejidad exige cooperación entre actores y circulación de conocimientos entre instituciones. La universidad puede aportar una capacidad específica: convertir problemas concretos en objetos de investigación, experimentación y aprendizaje sistemático, y transformar los resultados de esas experiencias en conocimiento reutilizable.
En este proceso, las humanidades cumplen una función central. La reconstrucción de capacidades científicas, tecnológicas, productivas e institucionales requiere también memoria, pensamiento crítico, comprensión histórica, lenguaje, ética, sensibilidad artística y capacidad de deliberación. Una universidad orientada únicamente a la eficiencia técnica podría producir instrumentos sin desarrollar suficientemente la capacidad de decidir para qué utilizarlos. La formación integral debe, por tanto, acompañar la formación científica y profesional.
La propuesta que sigue parte de esta concepción amplia de la universidad: una institución que conserva la memoria, produce conocimiento, forma personas, experimenta sobre problemas reales y contribuye a ampliar las capacidades de la sociedad. Desde esta perspectiva, reinventar la universidad no significa simplemente modificar planes de estudio. Significa reconsiderar la relación entre conocimiento, territorio, sociedad y futuro, y construir una estructura académica capaz de convertir esa relación en un proceso permanente de aprendizaje colectivo.
Sobre este fundamento filosófico y social se desarrolla la propuesta de Reinvención Universitaria, cuya arquitectura académica busca articular disciplinas, problemas, proyectos, territorio, investigación, experimentación y construcción de conocimiento nacional.
0. Criterio de revisión
Este artículo refina y complementa las propuestas expuestas en los articulos aparecidos en Aporrea: La Universidad Nacional como Red Neuronal Nacional, Reinventar a Venezuela, Reinventar a Venezuela Merida como Prototipo Territorial de la Universidad Nacional. La idea es proponer elementos para discutir la actualización curricular que se ajuste más estrechamente a lo aportado en esos artículos. La modificación principal consiste en no tratar los elementos de los artículos como propuesta de una simple lista de nuevas asignaturas. Más bien se propone una transformación del modo de producir conocimiento: la universidad conserva sus Facultades, pero las atraviesa con una segunda estructura organizada por problemas nacionales; el territorio se convierte en laboratorio; los datos, modelos, experimentos, archivo y servicio forman parte del proceso académico; y el estudiante puede asumir una trayectoria de constructor.
Por ello, la reforma académica propuesta tiene cuatro capas simultáneas: (1) profundidad disciplinar; (2) núcleo transversal de capacidades; (3) proyectos y laboratorios orientados a problemas; y (4) infraestructura nacional de conocimiento. La Universidad Nacional coordina la cuarta capa y articula las anteriores.
La distinción es importante: las asignaturas, secuencias y mecanismos de evaluación que siguen son una propuesta de operacionalización curricular para discutir la realización de los grandes proyectos: la lógica organizacional, el estudiante constructor, los experimentos, la Escuela de Reconstrucción/Reinvención Nacional, el Archivo, el Atlas, el modelo nacional, la consultoría universitaria, la biblioteca abierta, los créditos de contribución y la Escuela de Humanidad.
I. La tesis académica central
La nueva universidad no debe reemplazar la universidad profesional y científica ya existente por una escuela de proyectos. Lo que se propone es superponer una estructura horizontal de reconstrucción sobre la estructura vertical de disciplinas. Así se preserva el conocimiento especializado —Medicina, Ingeniería, Arquitectura, Ciencias, Economía, Derecho, Educación, Humanidades, Artes, etc.— y se crea, al mismo tiempo, una segunda organización que pregunta qué problema nacional está ayudando a resolver.
Estructura transversal
Facultad / escuela / carrera
Problema nacional / territorial
Asignaturas disciplinares
Proyecto interdisciplinario
Profesor especialista
Equipo de especialistas
Producto, evidencia, desempeño y contribución
Laboratorio disciplinar
Laboratorio territorial / Proyecto
Investigación académica
Investigación prototipo prueba servicio
Biblioteca/archivo institucional
Red Nacional de Conocimiento
La unidad académica nueva, por tanto, no es la "nueva carrera", sino el binomio PROBLEMA–PROYECTO. Las asignaturas suministran el conocimiento y las técnicas necesarias para resolverlo.
II. Arquitectura de la oferta académica
A. Formación disciplinar
Dominio profundo de una profesión o ciencia.
B. Núcleo nacional común
Datos, territorio, investigación, sistemas, economía, instituciones, ética, comunicación y humanidades.
C. Trayectoria constructora
Resolver problemas reales en equipos interdisciplinarios.
Todos los programas, con intensidad creciente.
D. Laboratorio territorial
Aprendizaje, investigación y servicio situados en una región.
Cada universidad/nodo........
