Por qué el Discurso de Delcy Rodríguez ante la ONU es la Antítesis de la Revolución y el Legado Bolivariano
El podio de la Asamblea General de las Naciones Unidas ha sido en momentos históricos el escenario donde los pueblos de la periferia alzaron su voz para impugnar al poder hegemónico. En la memoria colectiva del Sur Global resuena aún el eco del año 2006, cuando el presidente y comandante de la Revolución Bolivariana Hugo Chávez Frías dictó una cátedra de dignidad antiimperialista al sentenciar que el estrado "olía a azufre todavía" tras el paso de George W. Bush. Veinte años después, en septiembre de 2026, la alocución de la presidenta encargada, Delcy Eloína Rodríguez Gómez, ante la 81.ª sesión de la ONU, marcó la antítesis de política de ese ciclo histórico.
Desde cualquier óptica de la ciencia social crítica, el materialismo histórico y la filosofía de la liberación, el discurso de Delcy Rodríguez no es revolucionario: es un texto retrógrado, entreguista y lacayo. Representa la liquidación doctrinaria del legado bolivariano y la asimilación voluntaria de una burocracia estatal a los dictámenes del capital transnacional.
El Fetichismo de la "Convivencia" o la Amnesia ante el Agresor
El Fetichismo de la "Convivencia" o la Amnesia ante el Agresor
"...vengo a hablarles de una Venezuela cuya vida nacional ha estado afectada por una crisis de convivencia política [...] la confrontación agudizada con los Estados Unidos de América..." — Delcy Rodríguez, 2026.
Para Karl Marx, el primer deber de un revolucionario es desenmascarar las relaciones de dominación reales y develar ante el pueblo las contradicciones. Al catalogar la incursión militar extranjera y el secuestro del presidente en funciones como un simple problema de "crisis de convivencia" o "confrontación agudizada", Delcy Rodríguez opera bajo una falsa conciencia aberrante.
Equiparar simétricamente la violencia del imperio agresor con la resistencia de la nación agredida es un acto de genuflexión discursiva. Los........
