La Reforma Petrolera: Regreso a un Modelo Fracasado
La Reforma Petrolera: Regreso a un Modelo Fracasado
La reforma petrolera que impulsan los Rodríguez nos devuelve al modelo que inauguró el siglo XX venezolano: un sistema que privatizó la riqueza social, profundizó la desigualdad e hipotecó el futuro para sostener a una casta militar‑empresarial. El país como concesión, la ciudadanía ausente, la riqueza pública como botín.
En plena reconfiguración global, mientras emergen nuevas potencias, crujen las viejas alianzas y la periferia gana margen para negociar con autonomía, Venezuela renuncia a jugar como actor y se acomoda otra vez como botín. Lo llaman “apertura”, pero es una cesión anticipada del futuro: un paso atrás hacia la vulnerabilidad geopolítica que siempre nos dejó expuestos al hegemón regional.
Esa renuncia tiene una forma conocida: el reflejo condicionado del siglo XX. Administrados desde afuera, tutelados por la renta y gobernados por una casta que reparte privilegios mientras deja al resto con la deuda histórica. En vez de construir un espacio político capaz de producir justicia, desarrollo y agencia colectiva, entregamos soberanía en nombre de estabilidad y repetimos el patrón que alimentó nuestra desigualdad estructural y nos dejó sin lugar propio en el mundo.
II. La Constitución como escenografía
Los artículos 302 y 303 reservan al Estado la actividad........
