menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

El liderazgo que emerge entre los escombros

16 0
14.07.2026

El liderazgo de la emergencia salva vidas.El liderazgo de la reconstrucción ayuda a recuperar el futuro.

Hay un viejo dicho en el mundo del deporte que afirma que todos los entrenadores parecen brillantes mientras el equipo va ganando. Algo parecido ocurre con el liderazgo. Cuando las organizaciones funcionan, los recursos están disponibles y el entorno ofrece estabilidad, resulta relativamente sencillo tomar decisiones, coordinar equipos y mantener el rumbo.

Pero las grandes crisis cambian por completo las reglas del juego.

De pronto desaparecen las certezas. La información es incompleta, los recursos escasean y el miedo comienza a influir en cada decisión. Ya no existe tiempo para largos análisis ni respuestas perfectas. Cada minuto exige actuar, priorizar y asumir responsabilidades en medio de la incertidumbre.

Es precisamente en esos momentos cuando el liderazgo deja de ser un concepto y se convierte en una conducta.

El reciente terremoto en Venezuela volvió a demostrarlo. Mientras miles de personas luchaban por comprender la magnitud de lo ocurrido, comenzaron a aparecer líderes en los lugares más inesperados. Médicos que permanecieron junto a sus pacientes durante jornadas interminables. Equipos de rescate trabajando sin descanso. Vecinos organizando ayuda para personas que nunca antes habían visto. Empresarios poniendo sus recursos al servicio de la comunidad. Estudiantes coordinando centros de acopio. Hombres y mujeres que, sin esperar instrucciones, decidieron actuar.

Muchos de ellos jamás ocuparán un cargo de alta dirección ni aparecerán en los libros de historia. Sin embargo, durante esos días ejercieron una de las formas más auténticas de liderazgo: aquella que nace del compromiso con los demás y no de la autoridad que otorga un cargo.

Existe una creencia muy extendida según la cual los líderes nacen en las crisis. La historia demuestra algo diferente. Las grandes emergencias no crean líderes; simplemente hacen visible el liderazgo que personas e instituciones construyeron mucho antes de que ocurriera el desastre. Esa es, quizá, una de las lecciones más profundas que dejan las grandes tragedias.

Cuando el cargo deja de ser suficiente

Las organizaciones necesitan estructuras. Los cargos existen por una razón: permiten distribuir responsabilidades, coordinar esfuerzos y tomar decisiones. En condiciones normales, el liderazgo suele confundirse con la autoridad formal que otorga un organigrama. Quien ocupa una posición jerárquica dirige reuniones, asigna tareas y representa a la institución.

Pero las grandes emergencias producen un fenómeno extraordinario. Sin que nadie modifique el organigrama, el liderazgo comienza a redistribuirse. Personas que nunca habían ocupado posiciones visibles asumen responsabilidades de manera espontánea. No porque alguien las designe, sino porque las circunstancias las obligan a actuar.

Lo vimos durante los días posteriores al terremoto. Médicos, enfermeros, bomberos, rescatistas y voluntarios que siguieron........

© Analítica