“Autonomía universitaria”: ¿un ideario en crisis?
Mucho se ha dicho sobre “autonomía universitaria”. Por ejemplo, se habla de “defender la “verdadera” autonomía universitaria”. sin siquiera comprender su acepción más equitativa. Tan manida palabra, ha sido objeto de gruesas manipulaciones. Sobre todo, en tiempos electorales, momentos estos en que se destila un calor y agitación que sólo son propios de la estridencia que dichos procesos provocan.
Más, por cuanto incitan razones que buscan poner en juego enredos y confusiones necesarias cuya dinámica sienta las bases del contexto perfecto para colmar los correspondientes ambientes de insinuaciones, injurias y quimeras. Esas situaciones coadyuvan a establecer el guión básico de todo mecanismo proselitista. Justamente, con la intención de encandilar u oscurecer el clima político que hace del escenario comicial su ámbito de escarceo. O de devaneo de posturas y compromisos.
Ya lo decía el profesor universitario Carlos Matus, quien fuera Experto principal de planificación del ILPES, que “(…) cada vez es más común escuchar en la voz ce la calle (algarabía) que los partidos políticos son capaces de ganar elecciones, pero incapaces de gobernar con eficacia (…)” En Planificación y Gobierno: Revista de la CEPAL No 31, p.162).
Los conceptos que presumen haber dado en el centro de la “diana” semántica de la frase “autonomía universitaria”, tienden a equivocar su esencia etimológica y lexicológica. Generalmente, por causa de la tentación que implica jugar con el sonido que su pronunciación motiva. Es precisamente, el........
