El miedo a la entrevista en pleno 'boom' de programas con entrevista
La televisión se ha llenado de entrevistas. El género del podcast se disfraza de show en las cadenas tradicionales. Bueno, bonito y barato. En prime time, en late night. Hay muchos formatos para la conversación y, sin embargo, los entrevistados siempre parecen los mismos. Porque los canales buscan el tirón de personajes populares, que tampoco hay tantos. Y, a la vez, porque la mayoría de los referentes sociales que se prodigan poco huyen de exponerse. Evitan pasar el trago del ataque enfurecido en la viralidad por una declaración extraída de contexto.
La declaración inesperada es más difícil de encontrar. Menos aún si estás de entrevista de promoción. Los gabinetes de comunicación insisten a sus talents lo que pueden contar y lo que no. Para no molestar a nadie. Todo el mundo habla desde el pavor al comentario de después. Como consecuencia, hay tres tipos de invitados recurrentes: los que necesitan comunicar un trabajo, los de ego excitado o los que acuden por devoción. Estos últimos, los menos, son los que demuestran la mayor autenticidad.
Aunque,........
