Orden y trabajo
Bajo la conducción firme de la presidenta (E), Delcy Rodríguez, Venezuela está dando una cátedra de diplomacia y madurez política. Uno de los pilares de esta etapa ha sido la Ley de Amnistía y Convivencia Nacional, demostración de la fuerza moral de la Revolución.El balance hasta la fecha es revelador. La amnistía ha permitido desarticular los focos de odio al ofrecer una salida política a quienes no cometieron crímenes de sangre. Con ello, el Estado ha dejado sin maniobra a los extremistas que buscaban una guerra civil.
Así, bajo el marco de la Constitución, que nadie se confunda: la amnistía no es impunidad. Es un puente que exige el reconocimiento de la institucionalidad y el abandono definitivo de la vía violenta.
En este contexto, la presidenta encargada denunció planes concretos para sabotear ese proceso de convivencia y paz. ¿De dónde viene el sabotaje? De los mismos sectores que se sienten huérfanos de poder cada vez que Venezuela avanza en su estabilidad económica y política. Son los mismos que intentaron en pasado e intentan ahora desvirtuar los acuerdos alcanzados, tratando de pintar una imagen de “caos” donde se construye orden y trabajo.Ante ese panorama, tenemos en puerta la Consulta Popular Nacional, a celebrarse este próximo 8 de marzo, por lo que el PSUV convoca a las bases —especialmente a las lideresas de comunidad— para debatir el futuro de la gestión pública en el territorio. Las mujeres han sostenido el tejido social en las horas más duras y la consulta busca que junto a ellas decidamos las prioridades de inversión comunal para el segundo semestre de 2026.El 8M será también un acto de solidaridad militante con la Primera Combatiente, Cilia Flores, y de respaldo a la presidenta encargada.
No me puedo despedir sin rechazar que Washington pretenda seguir calificando a Venezuela como una “amenaza inusual y extraordinaria” mientras allá está secuestrado nuestro presidente Nicolás Maduro. Por eso, sigamos en la batalla, sin perder la esperanza; entendamos que tenemos en nuestras manos el reto de desmontar esta mentira y de defendernos con inteligencia y organización.
La ley de amnistía nos da paz, la advertencia de la presidenta encargada Delcy Rodríguez nos da seguridad, el 8M nos da fuerza popular y el rechazo a la orden ejecutiva nos da soberanía.
