Ni callada, ni ausente
Hay una pedagogía del silencio ensayándose todos los días en nuestra geografía violentada y que quienes levantan banderas de emancipación olvidan, a veces, que ninguna revolución será verdadera si las mujeres continúan pagando con humillación el precio de ocupar la palabra pública.
La violencia política contra las mujeres no es un exceso del debate ni una desviación individual, es ni más ni menos que una estructura de control. Como advertía Rita Segato, funciona como un mensaje disciplinario: un recordatorio brutal de quiénes pueden habitar el poder sin ser castigados.
Por eso, cuando una mujer ejerce liderazgo,........
