Delito político, conspiración y rebelión
Desde los tiempos de Roma, con la decapitación o la quema de la estatua del emperador, pasando por los crímenes de lesa majestatis, el delito político ha tenido diferentes formas. Conspirar es una de ellas, como también el delito de rebelión. La expresión “conspirar” da la idea de acción no consumada y sin embargo es delito. Por ello, preparar un golpe de Estado es la conspiración misma y el delito se tiene por realizado. Basta el complot para ser delito, o lo que es lo mismo: el acto preparatorio es delito. En el derecho romano se conoció la Ley Decenviral que castigaba las........
