Papeles para tapar esposas
En política no existen las casualidades, existen las coartadas. Y esta semana, el Gobierno de Pedro Sánchez ha ejecutado la maniobra de distracción más cara y cínica de la democracia reciente. Justo cuando el Tribunal Supremo cierra el cerco sobre José Luis Ábalos rechazando su recurso contra la prisión y forzando su dimisión vía Twitter, el Consejo de Ministros decide aprobar, vía Real Decreto y sin pisar el Congreso, la regularización de medio millón de inmigrantes ilegales. La ecuación es de una obscenidad política que asusta: necesitaban 500.000 titulares “humanitarios” y un ruido ensordecedor sobre racismo y derechos humanos para tapar el único titular que les persigue, el penal, el del sonido de las esposas acercándose a las muñecas del exministro de Fomento.
Lo de Ábalos es el fin de una época. Su renuncia vía tuit, apelando a la presunción de inocencia con la boca pequeña de quien se ve acorralado por la Sala II, no es un acto de dignidad; es el reconocimiento de que el cortafuegos ha fallado. El número tres del PSOE, el organizador de congresos, se desploma bajo el peso de la........
