Hagamos más ‘combites’
Para solucionar un problema a veces son suficientes dos papas, tres huevos y un poquito de cilantro. La solución: un ‘combite’ para cocinar una suerte de ensaladilla rusa y darles una sorpresa, sin nada de dinero en el bolsillo, a nuestras mamás en un día de la madre. El lugar: la vereda Corrientes, de San Vicente Ferrer, ese pedacito de tierra donde nacieron mi madre y mis ancestras. Mi edad: 9 años.
Crecí haciendo y participando de ‘combites’ para solucionar toda clase de problemas. Cuando la carretera estaba mala y el carro de escalera no podía pasar, se hacía un ‘combite’ para tapar huecos. Si había una persona enferma, se hacía un ‘combite’ para vender comida, recoger dinero y ayudarle. Si alguien se moría y no había dinero para el funeral y el entierro, se hacía un ‘combite’ para recoger fondos y que el difunto, como le decimos en........
