Se vale cansarse y volver a creer
A veces vivimos en una burbuja de consumo de bienestar desmedida, sobresaturada, casi ridícula. Lo digo, porque yo misma soy habitual usuaria y seguidora en redes sociales de tendencias, personalidades, métodos enfocados a mejorar la calidad de vida. Pero reconozco que a veces ese exceso de positivismo que dicta formas correctas e incorrectas de levantarse cada día y vivir la propia realidad, puede convertirse en positivismo tóxico.
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Se nos olvida que la vida fluctúa, que cada día somos distintos a pesar de estar viviendo la misma experiencia humana en el mismo cuerpo desde hace 40 o 60 años. Y hay días en los que se vale cansarse de TODO, cansarse de querer estar bien y no estarlo, cansarse de las frases y los lugares comunes de autoayuda. Y tal vez, rendirse ante el sentimiento que nos desborda.
Podría decir, que soy........
