El derecho a la sombra en tiempos de El Niño
Una ciudad puede llenarse de edificios y, aun así, permanecer desnuda frente al sol.
Una ciudad puede llenarse de edificios y, aun así, permanecer desnuda frente al sol.
En Medellín, buscar sombra se ha convertido en una forma silenciosa de recorrer la ciudad. Cambiamos de acera, esperamos bajo la sombra escasa de un árbol, aceleramos el paso sobre el pavimento caliente y elegimos dónde sentarnos según el refugio disponible. Parecen decisiones insignificantes, pero revelan algo profundo: el clima también determina quién puede habitar cómodamente un territorio y quién debe limitarse a resistirlo.
La experiencia urbana no depende solo de las distancias que atravesamos, sino de las condiciones en las que podemos hacerlo.
La experiencia urbana no depende solo de las distancias que atravesamos, sino de las condiciones en las que podemos hacerlo.
Esta conversación resulta especialmente urgente ante el fortalecimiento del fenómeno de El Niño. En un comunicado publicado el 10 de septiembre de 2026, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) informó que existe un 75 % de probabilidad de que el evento actual sea el más intenso de los últimos 76 años. La entidad también señaló una probabilidad superior al 90 % de que alcance una intensidad muy fuerte durante el último trimestre de 2026 y el primero de 2027.
El calor ya está dejando señales en el país.
El calor ya está dejando señales en el país.
En otro reporte, publicado el 2 de septiembre, el Ideam indicó que durante agosto 48 municipios de 17 departamentos registraron temperaturas altas que, en algunos casos, representaron máximos históricos mensuales. En estaciones del Cesar se alcanzaron hasta 42,9 grados centígrados.
No cada día caluroso puede atribuirse exclusivamente a El Niño, pero el fenómeno intensifica una realidad que las ciudades ya no pueden tratar como excepcional. Entre sus posibles efectos para Colombia, el Ideam advierte sobre el aumento de las temperaturas, la disminución de las lluvias, el estrés hídrico, la reducción de los caudales y un mayor riesgo de incendios de cobertura vegetal.
A estas condiciones se suman las consecuencias de la forma como hemos construido nuestros........
