Santandereanidad, más que evocaciones
Cada 13 de mayo, cuando se celebra el Día de la Santandereanidad, vuelve a aparecer esa palabra tan usada como difícil de definir. Una expresión que a veces parece un orgullo compartido y otras, un refugio retórico donde caben nostalgias y lugares comunes.
Hace unos años me preguntaba qué es eso que llamamos “santandereanidad”. Y la conclusión no es sencilla porque Santander no es solo la tierra de la “berraquera”. También es escenario de profundas contradicciones: de la resiliencia y la resignación; de la valentía y del silencio cómplice; de la capacidad emprendedora y de la tolerancia histórica frente a ciertos clanes políticos.
Tal vez el error ha sido creer que la santandereanidad es una esencia inmutable, una especie de ADN........
