Faltan 15 minutos
No sé de fútbol ni de política, no soy técnico, no soy estratega y tampoco pretendo posar de analista electoral. Pero lo que sí tengo es sentido común, y el sentido común me dice que no se celebra antes de ganar.
En el fútbol, esa lección se repite una y otra vez. Un equipo hace un gol, se siente superior, baja la guardia, empieza a jugar con suficiencia y, cuando menos lo espera, el rival empata o le voltea el partido. A Colombia le ha pasado y mucho. Por ejemplo, contra Paraguay, en las eliminatorias a Rusia 2018, Falcao marcó al minuto 79 y el país sintió que ya estaba clasificado; faltaban pocos minutos, todo parecía resuelto, pero Paraguay no se rindió: empató y luego ganó 2-1. Pasamos de la celebración al dolor.
También ocurrió........
